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Escrito por Myriam
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viernes, 08 de enero de 2010 |
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Al encontrarse al norte de Madrid, al borde de la M-30, las calles Salvador de Madariaga, Avenida de Badajoz y Albacete crean una burbuja. Salvador de Madariaga se descorcha desde el sur con la fuerza de dos construcciones emblemáticas: la Mezquita de Madrid y el Tanatorio de la M-30. Albacete retoma este camino hacia el norte con una cuesta antipática que es una advertencia: a partir de ella edificios de diseño atrayente engullirán al incauto en aburridas oficinas de trabajo. En la unión de las dos vías se extiende en horizontal la Avenida de Badajoz. Más que una avenida parece una frontera. Al norte, las urbanizaciones ricas de Ciudad Lineal, llenas de piscinas y áticos casi de playa, siempre tendentes al blanco; al sur, edificios de realojo, un ladrillo que perpetuamente se oscurece y una calle que se llama cómo no Virgen de África.  En ese lugar cambiante (con mal tiempo hay más sombras que en otros lugares sombríos, si hace sol ciertos espacios parecen un pequeño Miami) la primera hora de la mañana se llena de estímulos visuales. Adolescentes que saltan la valla del instituto Salvador Dalí para incorporarse a clase después de un cigarro prohibido, extranjeros trajeados que el taxi deposita en el Hotel Novotel, musulmanes que aparcan sus coches donde sea para acceder a la Mezquita, familiares que abandonan el tanatorio con los ojos hinchados y los hombros caídos... Hay trabajadores del MICINN o los medios de comunicación de la zona (20 minutos o El Economista) que calientan sus manos con un café temprano en el Magaly, el bar que preside el encuentro entre las tres calles y que todo lo ve desde su esquina en altozano. A la entrada de la Avenida de Badajoz, hace años, una mañana cualquiera ETA hizo estallar un coche bomba. Quería matar -y lo consiguió- a un general, su chófer y su escolta, que pasaban por allí en vehículo oficial. También hirió a 38 personas, muchas de ellas pasajeros vulgares de un vulgar autobús de la EMT que transitaba por donde no debía. Ardieron el coche, el autobús y todo lo que podía quemarse alrededor. Entre otras cosas la piel humana.
La escena fue tan brutal y paralizante que inspira el tramo final de un reciente film español de gran éxito. Como no soy Boyero, que alguna vez me ha estropeado las películas, no diré cuál es.
El caso es que cerca del lugar de los hechos hay hoy un quiosco de chuches, una oficina del BBVA y vallas de urbanizaciones arboladas. Tranquilidad, rutina y vida que parece suceder mientras apenas pasa. Dan ganas de acordarse de ETA en este momento en el que no ha ocurrido nada malo, y no cuando ella quiere. Últimamente hay mensajes cruzados de la banda, globos sonda, información extraña: debates internos, escritos de protesta, expulsión de disidentes, anuncios de secuestros... Que se peguen entre ellos. Que nos dejen tranquilos. Estamos Todos Asqueados de sus burbujas rotas. |
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Escrito por Myriam
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domingo, 22 de noviembre de 2009 |
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Kseniya Simonova, "Ukraine's got talent" winner with this "Sand animation" which reflects the trauma of her country during World War II, when millions of people died.
Gracias, Ilziet. |
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Escrito por Myriam
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domingo, 27 de septiembre de 2009 |
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If I start this post saying I saw Paradise on Earth it might sound pretentious. But I went to Africa, and that is how it felt. It is a continent that really alters the senses. You want to see the sounds. You want to hear the smells. You want to smell the skins. You want to touch the food. You want to eat the colours.
The guide was a guy from Zimbabwe who worked kindly all the time. He had an mp3 loaded with music and enjoyed cell phone conversations. He took nice pictures. He liked talking and joking around. Not so different from European or North American young people today. After coming back, José Antonio Guardiola’s excellent report for RTVE “Viaje a la finca de Mugabe” makes much more sense to me. I realize now that despite the bad feeling that African brutality might cause in we Europeans, it will never be as painful and embarrassing as for many African themselves. The report tells the story of Ben Freeth, a white farmer who was permanently threatened by Zimbabwean dictator’s supporters and whose house was finally burnt to ashes. His is just an individual story, but also a symbol of the long list of nonsenses that have damaged African image in the World along History. But I am sure that the future of Africa lays in people talking in the cell phones, and not in people using torchs, and that such future is so unstoppable as the march of music downloading. I wonder how long we will have to wait till Africa fills with leaders who are conscious of the greatness of the land they govern and aware of the necessity of justice, like Mandela was. And I wonder when we the inhabitants of developed countries will realize that in order for these leaders to reach power, it will be necessary to support them when they are young, especially through education. I want to look at African people, and not so much at African governments. How many African students come to Europe with a grant every year? The Paradise on Earth has to become more than a landscape. |
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Escrito por Myriam
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domingo, 05 de julio de 2009 |
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Mayorga (Valladolid). 1911-2009. |
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FOTOGRAFÍA |
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Celebridades sin caspa en Vanity Fair:
Probablemente, las mejores imágenes del mundo en Magnum: |
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LIBROS Y CINE |
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Cultural happenings in New York and elsewhere, both online and off. |
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