¿Le falta al cine español un buen amigo?

 

[SPOILER: película INVASOR]

 

Ayer fui a ver la película Invasor, sobre la vuelta a casa de un soldado español tras una experiencia traumática en Irak. Es buena. La recomiendo.

Sin embargo salí con una sensación que me deja muchas veces el cine español: tiene algunos maniqueísmos, americanadas y sorpresas de guión o argumento que eran evitables y que con su ausencia hubieran conseguido una película muchísimo mejor. Astuta. Suave. Perfecta.

Quiero contarlo antes de leer las opiniones de los críticos.

Creo que en ocasiones, intentando imitar a esos americanos que tan bien hacen cine cuando deciden hacerlo bien, tomamos lo peor de su escuela. No se cree uno ciertas escenas de interrogatorio o secuestro. Tampoco que el malo persiga al bueno por el centro de A Coruña y a los dos segundos ya estén los dos en los muelles de esta ciudad (¿Recuerdan aquella parte de Vicky&Cristina&Barcelona donde Woody Allen dice “Y volamos toda la noche desde Barcelona a Oviedo”, cuando deben estar a dos horas de avión una ciudad de la otra? Pues igual). Tampoco puede ser que en pleno invierno (por las cazadoras que llevan los personajes en la película) una hija le diga a un padre que quiere dar un paseo con él y el padre -que se acaba de levantar y está todavía en pijama- diga: “Muy bien, espérame fuera”. ¿?

Siento mucho fijarme en estas cosas. Pero es como si al cine español le faltara un buen amigo. Uno de esos que dicen la verdad, que ven la peli antes de que la vea nadie y te dicen “Mira, macho…”. Si yo soy sólo una aficionada y me chirrían estas cosas, ¿no le chirrían a los expertos implicados en su elaboración?

Con la que está cayendo, con los injustísimos recortes que el Ministerio de la Mala Educación está imponiendo al mundo de la Cultura, cuidemos estos aspectos. Porque queremos querer al cine español. Más y más cada día. La película tiene unos actores extraordinarios y muchos otros detalles buenos. Enhorabuena a todo el equipo. La historia es maravillosa y uno intuye que refleja muy bien lo que puede pasar en realidad en una guerra como la de Irak, en cualquier guerra: todo sucio y oscuro.

Después de lo dicho, vayan por favor a verla. Porque advierte y conciencia de aspectos necesarios. Y porque recuerda que en las guerras la primera víctima es siempre la verdad. Yo, por ejemplo, salí pensando que no le he prestado demasiada atención a la causa perdida del soldado Bradley Manning.