Verificación digital para profesores

 

He impartido un seminario web sobre verificación digital para el aula. Aquí va el vídeo, que dura aproximadamente una hora (la conversación posterior, media):

 

Seminario sobre Verificación de información online. Técnicas, herramientas y aplicaciones en docencia (#webinarsUNIA)

 

Y esta es la presentación utilizada (ppt):


Verificación de información online

 

Explico brevemente qué es y qué no es la desinformación, desgloso sus tipos y recuerdo que verificar digitalmente no significa solo utilizar herramientas, sino sobre todo recordar protocolos de actuación. El principal es reflexionar antes de redifundir, manteniendo siempre activada la alerta del escepticismo y el pensamiento crítico.

En cuanto a los recursos, sin saber con qué niveles educativos trabajaban los participantes al otro lado de la pantalla opté por herramientas cuya dificultad se puede ajustar desde lo más sencillo a lo más complejo. Y al final añadí referentes en los que apoyarse para aprender más sobre la materia u obtener ideas de ejercicios para clase. Como ya expliqué por aquí, las prácticas son lo más difícil. Cuando captas un ejemplo muy bueno de bulo y lo llevas a clase para que lo analicen o desmientan, otras páginas pueden haberse adelantado.

Gracias a María Sánchez (@cibermarikiya) por coordinar el encuentro y a la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) por acogerlo en su serie #webinarsUNIA (Programa de Formación de Profesorado 2018).

Ojalá las pistas que ofrezco habitualmente a los periodistas os sirvan a todos los profesores. Yo creo que sí.

 

 

 

Atajos para verificar un sitio web

 

El otro día describía Tíscar Lara (@tiscar) la relación entre alfabetización mediática y los nuevos esfuerzos educativos contra la desinformación digital (aquí la conversación tuitera). Justo después leí un texto de Mike Caulfield (@holden).

Caulfield trabaja en la Digital Polarization Initiative con un objetivo curioso: facilitar la aplicación del pensamiento crítico a Internet. Esto es, quiere que este pensamiento deje de sonar a algo “pesado”, traducirlo a técnicas sencillas. Al reducir la carga cognitiva, los estudiantes practicarán más la comprobación de informaciones, que será casi instintiva, reduciendo la difusión de contenidos sesgados y partidistas.

En su entrada el investigador propone varios métodos rápidos para comprobar un sitio o usuario. Alguno de ellos no me funciona del todo al llevarlo a ejemplos españoles, así que readapto aquí a lo que he podido observar.

Los sitios falsos juegan a menudo con la ortografía en su url, sustituyendo por ejemplo las i latinas por eles o por el número 1, algo que apenas se aprecia desde el móvil (en lugar de http://www.nytimes.com, se denominan http://www.nyt1mes.com). La táctica de enviar por email enlaces peligrosos como estos para que el usuario clique y desencadene una operación fraudulenta se conoce como phising. Esas url siempre parecen dirigir a sitios aparentemente respetables (un banco, un medio de comunicación reconocido, etc.).

 

Toma el enlace sospechoso que hayas recibido y pégalo en la barra de navegación. Borra todo lo que quede después del dominio. Por ejemplo, si recibes esto y no sabes valorarlo:

https://www.rtbf.be/sport/tennis/us-open/detail_serena-williams-je-n-ai-pas-triche?id=10014316

deja en la barra de navegación sólo https://www.rtbf.be y añádele la palabra Wikipedia:

 

 

Presiona intro. La búsqueda te llevará a una página de resultados con descripciones de los sitios encontrados. En este caso, la televisión francófona belga.

 

 

Aquí otro caso posible:

 

 

Si te introduces en esa entrada ofrecida por Wikipedia podrás leer sobre el sitio y quizá obtener más pistas de su inclinación ideológica. Para asegurarte de que estás leyendo acerca del mismo dominio que te han enviado, y que no te has perdido entre los resultados de la búsqueda, comprueba la url en el wikirecuadro que aparece dentro de la entrada, a la derecha.

 

 

Si esto os convence de lo útil que es Wikipedia para verificar rápido, también os subrayo que las falacias más sofisticadas pueden crear entradas falsas en esta enciclopedia conectadas incluso con perfiles falsos en Linkedin para que nos fiemos de los autores. Siempre que podáis, haced aún más comprobaciones.

Caulfield ofrece otra pista rápida para verificar en Twitter. No la repito para que visitéis en su texto. Está en inglés pero se entiende por las imágenes.

 

Si te ha interesado este artículo puede interesarte el libro “Verificación digital para periodistas. Manual contra bulos y desinformación internacional” (UOC, 2018).

 

 

Crear, buscar, combinar listas en Twitter

 

Uno de los elementos más valorados de todo periodista ha sido siempre su agenda, el conjunto de contactos que consiguió con el tiempo.

Las listas de fuentes digitales son sólo una extensión de ese principio y entre ellas destacan las de Twitter, la red social donde es más fácil y productivo crearlas. Un periodista que tuitea pero no dispone de listas y las mantiene podadas perderá eficacia en ciertos escenarios. Con los últimos cambios del pájaro azul (aparición más frecuente de contenidos no solicitados), son también un modo de ir a lo que realmente interesa.

 

 

Es muy fácil hacer listas de Twitter y aquí hay dos recursos útiles para sacarles provecho.

  • Twitter list copy. Gratuito. Se accede a través de Twitter. Permite localizar listas públicas ajenas y combinarlas con listas propias, ya sea creando una nueva o completando una antigua. Todo muy rápido. Dejé de enseñar este recurso porque en una clase surgió un gran debate sobre su carácter poco ético, pero colegas docentes de verificación me confirman que la usan. Siempre insisto en que siguen siendo más importantes las listas propias. De nuevo es como la agenda: puedes encontrar una tirada en la calle y acceder a un montón de números de teléfono, pero quien realmente conoce el valor de cada uno es el que los puso ahí. En aquel debate acalorado alguien sugirió que, al menos, si copias una lista te suscribas a la original como forma de agradecimiento, aunque nunca la vayas a utilizar.
  • Electoral HQ. Su versión gratuita permite localizar usuarios o listas públicas y combinarlas, como el recurso anterior, pero además deja “gestionar” una lista específica (para gestionar a partir de dos hay que pagar). La gestión permite cosas como identificar o eliminar conjuntos de usuarios dentro de esa lista (en la segunda imagen, obtener solo los corresponsales españoles en cuya bio se indique “EEUU”, por ejemplo) y generar un archivo CSV con sus miembros para realizar un análisis de redes que revele su interacción e influencia con programas como Gephi.

Opciones en Electoral HQ

 

Opciones en Electoral HQ

 

Las listas multiplican su importancia en noticias de última hora. Si hay un tsunami en Japón y se cuenta con una buena lista de este país la parte más latosa del trabajo ya está hecho. Si no es así, habrá que localizar rápidamente listas de calidad realizadas por otros usuarios (medios, competencia, especialistas…).

Otra última pista ya sugerida anteriormente. Cómo buscar muy rápido listas de Twitter desde Google:

  • [site:twitter.com/*/lists/japon]  Lista llamada Japón, de cualquier usuario
  • [inurl:lists inurl:japon site:twitter.com] Lista que contenga la palabra Japón, de cualquier usuario

Y ya sabes que si no quieres compartir tus listas puedes ponerlas en modo privado.

Hay más herramientas útiles por ahí. Si las conoces no tienes más que compartir.

 

 

Surfsafe, una extensión para identificar imágenes falsas

 

He probado Surfsafe, una nueva extensión para Chrome que investiga si las imágenes que encuentra el usuario durante su navegación son falsas. Tras instalarla, se coloca el ratón encima de la fotografía elegida y en la esquina superior derecha aparece un botón que indica si el elemento ha aparecido en otros sitios web, si hay indicios de que esté digitalmente manipulado o si está libre de problemas aparentes.

 

 

Surface busca las imágenes en un banco de unos 100 sitios que considera seguros, incluidos sitios anti-bulo como Snopes. Esto es: hace algo parecido a la búsqueda inversa de imágenes en Google, sólo que en páginas especialmente elegidas. Tiene un gran “pero” y es que registra y “marca” todas las fotografías por las que pasa el usuario durante su navegación, ampliando así su propia base de datos. Hay que aclarar que este “pero” es compartido por la mayoría de las extensiones de verificación que se difunden, incluso las más útiles. Si no hay rastreo no hay servicio. Un dilema irresuelto.

Lo probé con las fotos de la portada de The New York Times, El Confidencial, El Mundo, Eldiario.es y El País, así como con una fotografía tomada de cualquier parte de entre las manipuladas que se difundieron durante el 1-O. En todos los casos Surfsafe ofrece el dictamen (tres opciones: “rojo peligro”, amarillo o azul) pero a veces es un poco lento (5 min). Cuando detecta que una imagen ya ha aparecido en otro sitio web (aviso rojo), no da listado de dónde la encuentra, aunque la aplicación sí anuncia que lo hará. Desinstalé otras extensiones de verificación y privacidad por si se trataba de funcionamientos incompatibles, pero no hubo mejoras. Con las fotografías de Flickr no parece funcionar y en el blog globograma.com su indicación ha sido errónea pues califica negativamente una fotografía no manipulada ni publicada en otro sitio. Estas dificultades son propias de herramientas que mejoran bastante con el uso.

Surfsafe también deja enviar avisos de imágenes trucadas, propagandísticas o descontextualizadas que encuentre el usuario. Es una iniciativa de Ash Bhat y Rohan Phadte, dos estudiantes de la UC Berkeley a los que hay que aplaudir porque ya crearon BotCheck.me, recurso para detectar bots en Twitter. No es perfecta porque la identificación de imágenes manipuladas es cada día más difícil al crecer la sofisticación con la que se falsean; en otras ocasiones, la foto no está retocada pero su uso contextual puede ser equívoco. Pese a las limitaciones se trata de propuestas muy bienvenidas para ir avanzando en este campo y en casos específicos el recurso sí puede ayudar.

Aquí un artículo de Wired donde analizan la herramienta. En él se preguntan por qué servicios como Twitter y Facebook no emprenden iniciativas parecidas para que el usuario no tenga que instalar nada (¿un signo que indicase en Twitter cuándo una foto aparece en la plataforma por primera vez?).

Actualización 29-08-2018. Aquí un artículo muy crítico con la herramienta a partir de las cuestiones de privacidad y otras.

 

 

 

Si te interesa la desinformación en Red, puede que lo haga el libro “Verificación digital para periodistas

 

 

dEsinfo: un buscador de informaciones falsas

 

dEsinfo (globograma.es/desinfo) es un recurso que busca sólo dentro de unas 50 webs principalmente españolas donde se difunden falacias. Su objetivo es permitir la detección rápida de menciones a un tema dado en estos lugares de “riesgo”. Además de servicios que “fabrican” mentiras se incluyen  otros frecuentemente apuntados por su narración sesgada o ideológica. Sí, aquí siempre hay espacio para la crítica pero entiendo que es útil introducirlos.

No todos los sitios contemplados son negativos. Otros se dedican precisamente a la detección de bulos, y hay webs donde estos bulos se suelen comentar o desde donde se pueden expandir.

 

Lo he creado dentro de un curso intensivo de verificación digital que imparto estos días en la agencia Europa Press para demostrar lo fácil que es diseñar un buscador personalizado con la herramienta CSE (Custom Search Engine, cse.google.es). Aquí hay un videotutorial. Para comenzar hay que autenticarse en Google.

Está en construcción (beta). La lista de sites elegidos se puede ampliar y editar cuanto se quiera. Es opcional mantener el motor en privado, difundir su url para uso de un equipo, hacerla pública o insertar el código del recurso en un blog. Los CSE admiten direcciones web (snopes.com) pero también secciones web (como maldita.es/malditobulo) y cuentas en redes sociales (twitter.com/actualidadRT). Si las direcciones están previamente seleccionadas, configurarlo puede llevar menos de una hora.

Es posible crear uno de estos motores para que rastree contenidos falaces, pero también para que indague solo dentro de sitios de calidad de nuestro ámbito de interés, evitando el ruido de las búsquedas generales en Google.

Amigos, es muy útil.

 

Foto: @brucemars, Unsplash